El paciente reserva desde el móvil y recoge en el mostrador. Suena a comercio electrónico, pero para una farmacia rural es otra cosa: es dejar de perder la venta que se va a la ciudad porque nadie sabía si estaba.
Click and Collect significa "compra online, recoge en tienda": la persona elige lo que quiere desde una página web y pasa a recogerlo. En farmacia el nombre despista, porque lo importante no es el pago online, es la reserva.
En la mayoría de casos el paciente no paga por adelantado. Reserva, tú se lo apartas, y cobra en el mostrador como siempre. El cambio no está en la caja: está en que deja de venir a preguntar.
Aquí conviene ser preciso, porque la normativa española es estricta y confundirse sale caro:
Esto es una orientación general, no asesoramiento legal. Antes de abrir el canal, confirma el encaje con tu colegio farmacéutico.
En una ciudad, el Click and Collect ahorra una cola. En una zona rural ahorra un viaje de 40 minutos, y ese es un problema mucho más grande.
El paciente que no sabe si lo tienes tiene dos opciones: conducir y arriesgarse, o comprarlo en la ciudad cuando baje al médico. La segunda gana más veces de las que parece. Cada una de esas veces es una venta que ya tenías en el cajón.
Circulan dos respuestas caras: una taquilla inteligente en la fachada o una tienda online completa. Para la mayoría de farmacias, ninguna de las dos hace falta.
No. En España la venta a distancia de medicamentos sujetos a prescripción médica está prohibida. El canal se usa para parafarmacia, OTC dentro de la normativa aplicable, y sobre todo para consultar disponibilidad.
No. Esas soluciones resuelven la recogida fuera de horario, que es otro problema y bastante más caro. Para reservar y recoger en mostrador basta con el canal digital.
No hace falta. La mayoría del valor está en la reserva de disponibilidad, no en cobrar por adelantado. El paciente paga en el mostrador como siempre.